Después de media hora ante Ti, he sabido comprender muchas cosas. Sobre todo que estás presente en mi vida, que llenas mi alma y que mi corazón se hace grande cada vez que te habla. Que todo el mundo te necesita pero todavía no se han dado cuenta de que estás ahí esperando, como me esperaste a mi. Tantas veces estuviste ahí y yo no quise entenderlo. Todavía me pesa el tiempo que perdí sin saber de Ti, sin acercarme a Ti. Te adoro con devoción.
1 comentario:
Qué hermosa reflexión, querida amiga. Dá gusto escuchar al alma cuando adora fielmente a Dios mismo encarnado, glorificado y entregado en Espíritu triunfante y humilde en el Sagrario y en nuestro interior hasta el fín del mundo.
Te dejo el texto en español de "Adoro te devote", de Santo Tomás de Aquino. Muchas gracias por compartir tus reflexiones con todos; un fuerte abrazo.
Te adoro con devoción, Dios escondido,
oculto verdaderamente bajo estas apariencias.
A Ti se somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.
Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto;
pero basta el oído para creer con firmeza;
creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios:
nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.
En la Cruz se escondía sólo la Divinidad,
pero aquí se esconde también la Humanidad;
sin embargo, creo y confieso ambas cosas,
y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido.
No veo las llagas como las vió Tomás
pero confieso que eres mi Dios:
haz que yo crea más y más en Ti,
que en Ti espere y que te ame.
¡Memorial de la muerte del Señor!
Pan vivo que das vida al hombre:
concede a mi alma que de Ti viva
y que siempre saboree tu dulzura.
Señor Jesús, Pelícano bueno,
límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre,
de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.
Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego,
que se cumpla lo que tanto ansío:
que al mirar tu rostro cara a cara,
sea yo feliz viendo tu gloria.
Amén.
Publicar un comentario