Ya que por lo menos hay un interesado en el blog, empezaré de nuevo a poner publicaciones. No garantizo ser muy constante, ya que el don de la palabra no me ha sido concedido, pero pondré de vez en cuando publicaciones que sean de interés. Gracias sobre todo al "ánonimo" que sigue este blog y deja sus comentarios y sus enlaces.
Últimamente estoy oyendo mucho lo de hacer feliz al otro sin esperar nada a cambio. Difícil reto, sobre todo porque no debemos esperar nada, ni siquiera un simple gracias, y eso cuesta mucho. Pero experimentando el amor de Dios y su eterno perdón, todo es más fácil.
Ese abrazo que El nos da cuando lo necesitamos y sus enseñanzas, debe ser suficiente para entregarnos al otro "sin esperar nada a cambio".

1 comentario:
Conozco a muchas personas que tienen un blog también, y no tienen ningún comentario, pero no por eso dejan de escribir en él. Este no tiene por qué ser distinto, y menos si es un blog que habla de nuestra fe de forma sencilla y sin imposiciones ni fanatismos.
Me alegro de que vuelvas a darnos tu compañía; ese abrazo de quien dá sin esperar nada a cámbio sabe mejor que nada. Y ahora voy a leer el siguiente post. Un abrazo :)
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